SOCIEDAD

La cara B del coronavirus: el movimiento negacionista se expande por el mundo

A través de organizaciones como Médicos por la Verdad

EFE | Viernes 02 de abril de 2021
La evolución de la pandemia ha impulsado el surgimiento de un conjunto de movimientos negacionistas integrados por profesionales sanitarios, entre ellos un médico de Formentera, Ángel Ruiz-Valdepeñas, que se expande con rapidez entre continentes, con Alemania, España y Latinoamérica como sus ejes más activos. Una de estas plataformas, cada vez más en auge, es Médicos por la Verdad, cuyos representantes en nuestro país han vuelto a adquirir notoriedad con la reciente y amplia difusión de un vídeo que recoge algunas de las falsedades recurrentes sobre la Covid.

El vídeo se titula 'The Big Reset' ('El gran reinicio') y hace alusión a un supuesto plan internacional de los poderes políticos y económicos que utilizaría esta crisis para reinventar el mundo con la supresión de libertades y derechos. En el documento audiovisual aparecen entrevistas con el médico de Formentera Ángel Ruiz-Valdepeñas, y también con Natalia Prego y María José Martínez Albarracín, las caras más conocidas de Médicos por la Verdad España.

Esta agrupación conforma, junto a otras entidades, una amalgama de redes sin una estructura organizativa clara, convertida en una maraña de desinformación en la que confluyen diferentes portavoces, cada uno con una teoría propia, que en ocasiones contradice la del resto de testimonios. Así, algunos de los intervinientes niegan la existencia de la Covid 19 y la consideran una farsa, producto de una conspiración internacional que pretende el control de la sociedad con motivaciones económicas.

Otros, sin embargo, admiten la existencia de la enfermedad, pero rechazan las medidas adoptadas porque les parecen dañinas y abogan una práctica de la medicina basada en las pseudoterapias.

DESCONFIANZA HACIA LAS INSTITUCIONES

En cualquier caso, todos los entrevistados comparten la desconfianza hacia las instituciones oficiales, la clase política y los medios de comunicación, a los que acusan de manipular a los ciudadanos. Unos y otros testimonios generan un peligroso caldo de cultivo que, en opinión de los círculos médicos y científicos, contribuye a crear confusión sobre cuestiones cruciales para la salud pública, con capacidad, además, para ejercer su influencia en un gran número de personas en todo el mundo.

En este marco conviven y se relacionan los grupos de Médicos por la Verdad de diferentes países, la Comisión Extraparlamentaria de Investigación del Coronavirus (ACU, por sus siglas en alemán) y la Alianza Mundial de Médicos (World Doctors Alliance), fundada en el Reino Unido y que cuenta con miembros en Europa y Estados Unidos. Algunos de sus integrantes militan en varias de estas asociaciones a la vez.

La comunidad científica ha mostrado su rechazo a la actividad de estos colectivos, lo que se ha puesto de manifiesto con pronunciamientos públicos, la apertura de expedientes disciplinarios y la promulgación de suspensiones para el ejercicio de la profesión sanitaria. Igualmente, verificadores internacionales han desmontado, uno por uno, los argumentos negacionistas divulgados por estos grupos de opinión.

HEIKO SCHÖNING, EL GRAN IMPULSOR DEL MOVIMIENTO

Antes de convertirse en las caras visibles de estos movimientos, varios de sus portavoces más activos ya se habían hecho notar en redes sociales y medios de comunicación por su defensa de las teorías de la conspiración y por su activismo contra la medicina convencional. Tal es el caso del médico alemán Heiko Schöning, que con anterioridad a la irrupción de la Covid 19 ya sostenía una tesis sobre una supuesta conjura que vinculaba los ataques del 11S en Estados Unidos con el envío de cartas con ántrax.

Posteriormente, Schöning formuló una teoría que indicaba que la pandemia obedecía a un plan para conseguir una quiebra controlada del sistema financiero, tras la que se escondían intenciones criminales relacionadas con el negocio de las vacunas contra la nueva enfermedad. Este facultativo de Hamburgo es cofundador de la ACU y de la organización alemana Ärzte für Aufkläurung, cuya denominaciíon ha sido traducida libremente en español como Médicos por la Verdad.

El activista germano estuvo presente en la presentación de esta organización en nuestro país, el 25 de julio del pasado año. En ese acto fundacional tuvieron especial protagonismo los médicos de familia Natalia Prego y Ángel Ruiz-Valdepeñas, que también habían ganado relevancia antes de su incorporación al citado grupo por su rechazo a las medidas adoptadas en España contra la Covid 19. Además, destacó el discurso de María José Martínez Albarracín en contra de la eficacia de las pruebas PCR.

RÁPIDA EXTENSIÓN EN LATINOAMÉRICA

Durante su intervencion en esa convocatoria, Heiko Schöning señaló que el movimiento se había iniciado en Alemania diez semanas antes y que Médicos por la Verdad contaba en ese momento en su país con 500 miembros, además de haber extendido ya su presencia a Austria.

El médico de Formentera Ángel Ruiz-Valdepeñas se ocupó de conducir el acto, y explicó que en España los integrantes del colectivo ya alcanzaban en ese momento la cifra de 140 y que sus impulsores esperaban que este número aumentase rápidamente por la creciente actividad pública de la plataforma. Concretamente, detalló que ya habían establecido contacto con "grupos de similares características" en Bolivia, Argentina, Colombia, México y Estados Unidos.

A esos países hay que añadir Chile, Perú, Paraguay, Uruguay, Ecuador, Guatemala, Venezuela, Costa Rica y República Dominicana, que también cuentan con sus propias organizaciones de Médicos por la Verdad. Las asociaciones de estos países hispanos están agrupadas a su vez en Médicos por la Verdad Iberoamérica. Actualmente sus seguidores se cuentan por decenas de miles en el servicio de mensajería instantánea Telegram.

El movimiento se ha expandido asimismo por Europa, donde la presidenta del grupo en Países Bajos, Elke de Klerk, ha sido noticia por sus falsedades sobre la pandemia, desmentidas por varios verificadores internacionales en octubre. Schöning y De Klerk forman parte igualmente de la Alianza Mundial de Médicos, fundada y presidida por Mohammad Adil, médico pakistaní con cerca de 30 años de experiencia en el servicio público de salud británico.

EXPEDIENTES DISCIPLINARIOS

La comunidad científica y las autoridades sanitarias han respondido en varias ocasiones a las mentiras de estos colectivos. El 25 de agosto, un mes después de la presentación de Médicos por la Verdad España, el Foro de la Profesión Médica (FPME), que reúne a los colegios oficiales, las asociaciones científicas y las académicas, así como a los sindicatos, censuraba la actitud de los negacionistas en un comunicado.

En esa nota, el FPME cuestionaba el comportamiento del colectivo por la posibilidad de que generase "alarma social", alentara la "desobediencia civil" y pusiera en "grave peligro" la salud pública, en contra del código deontológico. Además tachaba sus teorías de "pseudocientíficas". Tres días más tarde, el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), que forma parte del FPME, abría un expediente informativo a Médicos por la Verdad.

También en Baleares, se han generado noticias en torno al movimiento de Médicos por la Verdad. En este sentido, cabe recordar que el Colegio Oficial de Médicos de las islas inició la apertura de un expediente contra Ruiz-Valdepeñas, que fue objeto de la misma medida por parte del Servei de Salut de les Illes Balears (Ib-Salut). A raíz de estas actuaciones, Ruiz-Valdepeñas fue suspendido de sus funciones en el Hospital de Formentera.

El Colegio de Pontevendra también abrió en febrero de este año un expediente a Natalia Prego, el cual remitió a la comisión deontológica del CGCOM. A su vez, el presidente de la Alianza Mundial de Médicos, Mohammad Adil, ha sido suspendido por un periodo de doce meses a la espera del resultado de una investigación del Consejo General Médico británico.

No obstante, ni estas actuaciones coercitivas ni los constantes desmentidos de los verificadores han detenido la actividad de Médicos por la Verdad, que sigue propagando las mismas falsedades en medios de comunicación, redes sociales, grupos de Telegram e incluso a través de medios más tradicionales, como carteles o panfletos, además de organizar conferencias y manifestaciones para difundir sus mensajes.

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