El presidente de la asociación, Javier Barranco, asegura que “lo que se pide la Govern es que nos incluya en la desescalada, tengamos una ubicación concreta y dé una salida a las 25 familias que sólo viven de esta actividad empresarial”. Barranco ha recordado que “parar la Fira del Ram supone dejar de generar entre 4 y 5 millones de euros”.
Por su parte el presidente de PIMEM, Jordi Mora, ha asegurado que “los feriantes han desarrollado uno de los protocolos más completos hechos hasta ahora por parte de una asociación y que sería de justicia recuperar un diálogo y hacer una propuesta para empezar un mínimo de actividad e ir progresando a medida que vayan bajando los contagios”.
La Federació recuerda que Palma es la única ciudad del Estado que pierde por segundo año consecutivo un evento de estas características y que ciudades como Sevilla, con el triple de aforo y la mitad de terreno, lo ha hecho con toda naturalidad.
PIMEM también ha recordado que hay determinadas actividades, como los grandes centros comerciales, que llevan una actividad normal y que el desarrollo de una feria, con todos sus protocolos de seguridad establecidos, perfectamente podría llevarse a cabo sin problemas. Mora asegura que “ahora le toca a PIMEM establecer puentes de diálogo con la administración para ayudar a estos empresarios y como siempre hacerlo con propuestas, actitud constructiva pero perseverante”.