Esta evolución negativa de la pandemia en Alemania, principal país emisor de turistas a Baleares, amenaza con poner en peligro las optimistas previsiones de llegada de turistas de este país a las islas con vistas a la Semana Santa. De hecho, desde el Gobierno alemán ya se han dejado escuchar voces que alertan a sus conciudadanos sobre la conveniencia de no llevar a cabo viajes de carácter turístico en las próximas fechas.
En este sentido, el dirigente del Partido Socialdemócrata Karl Lauterbach ha señalado que “no es aconsejable” que los alemanes planeen estancias turísticas durante estas próximas fechas, debido al aumento exponencial de diagnósticos de Covid, y ha defendido que los desplazamientos deben seguir obedeciendo “tan solo a motivos esenciales”, entre los que no estarían el ocio y las vacaciones.
Más contundente todavía se ha mostrado el político democratacristiano Markus Blume, quien incluso ha hecho una referencia explícita a Mallorca, tras comprobar que las preferencias de viajes de sus compatriotas con vistas a esta próxima Semana Santa están teniendo como principal punto de interés la isla balear.
A pesar de que el archipiélago ya no figura entre los territorios considerados de riesgo por parte del Gobierno alemán, gracias al drástico descenso de la incidencia de la Covid en las islas, el Ejecutivo que preside Angela Merkel no oculta su preocupación por el rápido incremento de reservas de vuelos hacia el territorio balear, y especialmente, en las inminentes vacaciones de Semana Santa.
En este sentido, Blume ha indicado que los nuevos brotes “no solo están afectando a Alemania, sino a otros muchos lugares de Europa”, circunstancia que desaconseja, a su juicio, que los turistas germanos disfruten de su tiempo de asueto en Semana Santa fuera de su país.