Según ha explicado en rueda de prensa el portavoz del Ejecutivo autonómico, Iago Negueruela, esta declaración permitirá agilizar el desarrollo del nuevo Plan Director redactado por la Subdirección de Infraestructuras y los Servicios Generales del Servei de Salut, el cual tiene por objeto adaptar el centro, que se inauguró en 1997, a las nuevas necesidades derivadas del incremento poblacional en la zona de referencia del hospital: concretamente, unos 44.000 nuevos residentes.
Mientras que hace 24 años el Hospital de Manacor atendía a una población cercana a los 108.000 habitantes, actualmente el contingente supera los 152.000 personas, distribuidos entre los 15 municipios que forman parte del área de influencia del centro.
El Plan Director va acompañado de un plan funcional en el cual se definen las características formales y funcionales de la reforma y de la ampliación del recinto hospitalario.
Teniendo en cuenta que el Hospital de Manacor debe continuar en funcionamiento durante todo el proceso de reforma y ampliación, en el Plan Director se plantea una propuesta a partir de las necesidades iniciales y de las posibilidades urbanísticas. En el documento se presta atención especial a trasladar los servicios una sola vez y a conseguir que, al final de las obras, el recinto resultante quede ordenado y sea funcional y que se hayan optimizado recursos todo lo posible.
Para ello, según ha explicado este lunes el portavoz del Ejecutivo autonómico, se han proyectado nuevas construcciones en las que se trasladarán servicios, de forma que se generará espacio libre para acometer la reforma y la ampliación de otros servicios. El orden propuesto para las fases de reforma y construcción está destinado a lograr estos objetivos tomando en consideración las molestias que las obras causarán en el funcionamiento diario del Hospital.
El proyecto, cuyas obras tienen un presupuesto total de 76,2 millones de euros, se desarrolla en tres grandes áreas. Por un lado, un edificio de nueva planta que se sitúa ante el edificio actual, que consta de dos sótanos de aparcamiento y planta baja y tres pisos, donde se sitúan primordialmente los servicios ambulatorios (Edificio L).
Por otra parte, un segundo cuerpo de edificio, en su mayoría de nueva planta, donde se instalarán los equipos de las centrales para adecuarlos a las normativas vigentes, y con capacidad aumentada para dar servicio al incremento de nuevas áreas proyectadas (Edificio Industrial).
Además, está prevista la reforma interior del equipamiento hospitalario, salvo en la planta donde se lleva a cabo el nuevo bloque quirúrgico y que se corresponde con las actuales dependencias hospitalarias.