La Comisión Europea (CE) tiene ahora tres meses para definir las condiciones técnicas de este sistema, y los lideres confían en que esté operativo "en los próximos meses" y, según la canciller, "para el verano".
Esta iniciativa podría servir para volver a poner en marcha los desplazamientos internacionales dentro de la UE y posiblemente también con algunos "terceros países", ha apuntado Merkel, quien, sin embargo, no ha hecho ninguna referencia directa al turismo. La dirigente germana ha reconocido que mientras se resuelven las cuestiones técnicas habrá que afrontar asimismo los detalles políticos de estos pasaportes de vacunación, aún pendientes.
En este sentido, ha destacado, a título de ejemplo, que para que se permita viajar en primer lugar a las personas inmunizadas, por equidad, debe haber podido ofrecerse la posibilidad de vacunarse a todas las personas. "Cualquier otra opción sería una injusticia", ha señalado Merkel.
Al mismo tiempo, la canciller alemana ha resaltado que no sólo las personas con pasaporte de vacunación podrán viajar, y ha expuesto que este sistema se convertirá en una opción "complementaria" más para permitir los viajes internacionales en condiciones de seguridad, a la vez que se controla la propagación del coronavirus.
En la actualidad, se recurre principalmente a los test PCR, las cuarentenas de, al menos, cinco días, y los registros digitales para posibilitar el seguimiento en la mayoría de países comunitarios. Las vacunas para el coronavirus, ha indicado Merkel, no están autorizadas para menores de 18 años en la UE, por lo que no se podría limitar los viajes a los pasajeros inoculados.