La investigación comenzó después de recibir varias informaciones anónimas acerca de la existencia de plantaciones de marihuana. Los agentes montaron varias jornadas de vigilancia y lograron identificar tres pisos de una misma finca sospechosos.
Este martes por la tarde los agentes entraban simultáneamente en ellos y se encontraron con más de 500 plantas de marihuana: 112 kilogramos.
Para llevar a cabo el cultivo, los delincuentes se habían enganchado a la luz de forma fraudulenta en los tres pisos, lo que podría haber derivado en incendio por sobrecarga de la red.
La investigación continúa abierta, con la finalidad de proceder a la detención de los presuntos autores de los hechos delictivos descritos.