Por una parte, se crea una nueva conselleria para gestionar los Fondos Europeos que encabezará Miquel Company, hasta ahora responsable de fondos europeos y vicepresidente del Consell de Menorca y conseller de Economía y Turismo en la isla. Con esta nueva cartera cae otra: la de Administracions Publicas, dirigida hasta ahora por Isabel Castro, que sale del Govern.
Además, también se desarrollará una agencia balear de Salúd Pública -que dependerá de la conselleria de Salut- para "reforzar la salud pública y colectiva" porque, como ha resaltado la líder del Ejecutivo, "la pandemia ha demostrado que es indispensable para poder actuar con más eficacia", ha dicho Armengol.
Otra de los cambios de calado es la portavocía del Ejecutivo, hasta ahora en manos de Pilar Costa. A partir de ahora, será el conseller d'Economia i Turisme, Iago Negueruela quien asuma esta responsabilidad.
Por su parte, Costa deja la conselleria de Presidéncia -seguirá con sus funciones en el Grup Socialista- y esta quedará en manos de la consellera insular socialista, Mercedes Garrido. No obstante, la nueva cartera deja las competencia de Cultura y asume las de Función Pública y Emergencias.
En cuanto al departamento de Mobilitat -hasta ahora en manos del menorquín Marc Pons, que se va a Madrid a liderar el gabinete de la ministra Teresa Ribera, de Transición Ecológica- pasa a depender del alcalde de Sant Josep (Ibiza), Josep María Ribas 'Agustinet'.
La presidenta ha apuntado que con estos cambios se reduce una quincena de altos cargos entre asesores y directores generales. Estos cambios no afectarán, sin embargo, al gabinete de la presidenta.
Todos los cambios implementados por Armengol se limitan a consellerias en manos del PSIB, sin realizar modificaciones en el equilibrio entre las fuerzas del Pacte que ocupan otros departamentos.
Se mantienen en el cargo los socialistas Martí March (ahora Educación y Formación Profesional), Rosario Sánchez (Hacienda) y Patricia Gómez (Salut).
En el caso de Gómez, la decisión de Armengol de mantenerla al frente -además de no tocar a ningún cargo del IbSalut a pesar de las críticas por la vacunación- se interpreta como un apoyo de facto a su gestión. "No me he planteado nunca ningún cambio en Salut, estoy muy contenta con el trabajo que se hace en ese departamento. Es gente muy profesional y entregada", ha dicho la presidenta.