Victoria por la mínima del Real Mallorca en el Carlos Belmonte ante el Albacete (0-1) en un partido marcado por la expulsión del jugador local Nico Gorosito en la primera parte y que se decidió a favor del cuadro balear gracias a un gol del delantero senegalés Amath en el minuto 58. Con el tiempo prácticamente cumplido, los manchegos pudieron empatar desde el punto de penalti, pero el lanzamiento de Álvaro se estrelló contra la madera. Con estos tres puntos, el equipo que entrena Luis García Plaza continúa invicto en sus compromisos a domicilio y se asegura el liderato en Segunda División una jornada más, independientemente de los resultados que obtengan este fin de semana Espanyol y Almería.
Luis García Plaza introdujo cambios más que significativos para afrontar el partido ante el Albacete. Por una parte, situó al mediocampista Antonio Sánchez como lateral derecho para suplir las ausencias por lesión de los especialistas en esta demarcación, Joan Sastre y Fran Gámez. Por otra, sentó en el banquillo a Martin Valjent para conceder la titularidad en el centro de la zaga al argentino Franco Russo, debido a que las cuatro amonestaciones acumuladas por el internacional eslovaco hacían peligrar su participación en el crucial choque ante el Espanyol de la próxima semana.
El extremo Jordi Mbolula fue otra de las novedades introducidas por el técnico mallorquinista, que de esta manera dibujó un claro 4-3-3 sobre el césped del Carlos Belmonte, con el atacante catalán y Amath en las bandas y Abdón Prats como punta de referencia, para situar un tupido trivote en la medular compuesto por Ruiz de Galarreta, Dani Rodríguez y Salva Sevilla.
Además de ello, García Plaza optó por incluir en la convocatoria a los tres fichajes invernales: el delantero Álvaro Giménez, el extremo Víctor Mollejo y el guardameta Koke Vegas. Todos ellos guardaron turno en el banquillo, pero tanto Álvaro como Mollejo saltaron al campo en la segunda parte.
El partido no se presentaba sencillo para el Real Mallorca en su intento de prolongar una jornada más su imbatibilidad lejos de Son Moix. El Albacete, desde que se hizo efectivo el relevo en el banquillo con la contratación del técnico Alejandro Menéndez, había sumado 13 de los últimos 15 puntos disputados, y, como se encargó de recordar el propio Luis García Plaza, de haber comenzado la competición en 2021, serían los manchegos, y no el Mallorca, los que comandarían la tabla en Segunda División.
Los locales, pletóricos de moral, comenzaron el encuentro encerrando al rival en su área. Entre los minutos 4 y 6, la defensa mallorquinista tuvo que emplearse a fondo para repeler las continuas acometidas del Albacete, mientras que en el 7 un remate de Manu Fuster amenazó también la portería defendida por Manolo Reina. No fue hasta el minuto 11 cuando los visitantes se acercaron por primera vez a los dominios de Tomeu Nadal, pero el portero mallorquín respondió con solvencia atajando una falta lanzada por Salva Sevilla.
A continuación, el turno fue para Brian Oliván. El lateral catalán lanzó con potencia desde la frontal del área, pero el esférico no encontró la meta albaceteña. Con el Mallorca mejor asentado sobre el terreno de juego, los manchegos se fueron encerrando en su área, y en el minuto 22 Nico Gorosito tuvo que desbaratar una aproximación de Amath, segundos antes de que su compañero de equipo Arroyo se anticipase a un balón filtrado que tenía como destinatario a Dani Rodríguez.
En el minuto 27, el conjunto balear dispuso de una doble ocasión. Primero, Ruiz de Galarreta obligó a Nadal a lucirse, y el rechace acabó en las botas de Antonio Sánchez, que envió el balón por encima del larguero. A la media hora, el local Álvaro hizo recobrar el pulso al Albacete en una peligrosa ocasión que culminó con un remate que se estrelló en el exterior de la red. A los 37 minutos, la oportunidad fue para Amath, pero el extremo no supo definir un rápido contragolpe visitante.
Apenas unos segundos más tarde la suerte sonrería al Real Mallorca cuando el colegiado, Moreno Aragón, enseñaba la segunda tarjeta amarilla a Nico Gorosito y dejaba al Albacete con diez jugadores sobre el campo, y todavía con mucho tiempo por delante para que los visitantes pudieran aprovechar su superioridad numérica. El jugador había sido amonestado por primera vez, minutos antes, por protestarle al árbitro un lance del encuentro. Junto a Gorosito, también un miembro del equipo técnico del Albacete tuvo que abandonar su plaza en el banquillo tras mostrarle el árbitro una tarjeta roja directa.
La expulsión obligó al técnico local a reajustar las líneas, y dio entrada en el campo a Kecojevic en sustitución de Manu Fuster, que había sido uno de los jugadores más activos del cuadro manchego hasta el momento. Poco después, en el 43, Abdón trató de engañar al colegiado rematando con la mano una asistencia de Dani Rodríguez. El delantero artanenc vio la tarjeta amarilla. Y antes de que se decretara la finalización del primer tiempo, Dani Rodríguez protagonizó una de sus características jugadas marca de la casa e irrumpió con el balón controlado en el área adversaria, pero su remate se marchó muy desviado.
La segunda parte comenzó también con claro color mallorquinista. Apenas reanudado el encuentro, Antonio Sánchez estuvo a punto de llegar a un balón servido por el incomensurable Salva Sevilla, y dos minutos después, en el 51, Abdón se tiró con todo para llegar a un centro desde la derecha de Mboula, pero le faltaron unos pocos centímetros para conectar con el balón. Sería de nuevo el delantero mallorquín quien llevaría el peligro hasta la portería de Tomeu Nadal con un certero cabezazo a centro de Brian Oliván.
A los 54 minutos, García Plaza tiró de banquillo para refrescar el once y aprovechar mejor la superioridad de efectivos de su equipo. El técnico madrileño hizo debutar a Álvaro Giménez, que ocupó la plaza de Abdón, condicionado por la tarjeta amarilla que vio en la primera mitad, y sacó también al campo al argentino Cufré en sustitución de Oliván con la intención de renovar fuerzas en el lateral izquierdo, además de colocar a Aleix Febas en el centro del campo en detrimento de Ruiz de Galarreta.
Los relevos no restaron ni un ápice de intensidad al dominio mallorquinista, fruto del cual, en el minuto 56, llegó una de las mejores ocasiones del partido, cuando Salva Sevilla asistió primorosamente a Mboula y el extremo llegó incluso a sortear el guardameta local, pero perdió ángulo y su remate no encontró portería. Ese fue el preludio del gol que estaba a punto de llegar, y que se materializó finalmente en el minuto 58 por mediación del senegalés Amath, que anotaba así su sexta diana de la temporada y la segunda consecutiva tras marcar también el gol salvador ante el Girona, el pasado domingo.
Al Real Mallorca, y justo es reconocerlo, le acompañó la fortuna en este lance, ya que Amath, casi sin comerlo ni beberlo, se encontró de buenas a primeras con una pelota franca en el área tras impactar el esférico en el cuerpo de Dani Rodríguez. El extremo encaró a Tomeu Nadal y le batió sin contemplaciones. Era el 0-1 y los mallorquinistas parecían poner la directa en pos de un nuevo triunfo en campo adversario.
Sin embargo, quedaba todavía mucha tela por cortar en el Carlos Belmonte. El Albacete, lejos de rendirse, replicó con sendas ocasiones de Cedric y Arroyo. Consciente de que había llegado el momento de mover pieza otra vez, García Plaza hizo debutar a Víctor Mollejo para que ocupase la plaza de Amath, mientras que el banquillo rival ponía en liza a Diamanka y Ortuño para que reemplazaran a Silvestre y a un inofensivo Zozulia.
En el minuto 81, Dani Rodríguez dejó en evidencia a Mvondo con un caño magistral, pero su remate se marchó fuera por escasos centímetros. Acto seguido, el Mallorca pudo sentenciar en una internada de Cufré que Kecojevic despejó a córner cuando Mboula ya estaba celebrando el tanto.
El desenlace con triunfo balear parecía cantado, pero en el fútbol nada se puede dar por sentado y en el minuto 87 el colegiado decretó penalti en un derribo de Salva Sevilla a Álvaro. El propio jugador albaceteño quiso lanzar la falta máxima, y el balón se estrelló contra el palo. Aún así, su compañero Diamanka pudo marcar tras recoger el rechace, pero fue incapaz de introducir el balón en la portería con Reina ya batido.
Así se llegaba al final de un choque que el Mallorca tuvo controlado durante la mayor parte del tiempo, favorecido por la expulsión del jugador del Albacete, pero que pudo haber acabado con el agridulce sabor de un empate en la recta final si la madera no se hubiera mostrado misericordiosa con los jugadores que entrena Luis García Plaza. En cualquier caso, bien está lo que bien acaba, y el Mallorca, con su victoria en el Carlos Belmonte, dormirá este viernes con nada menos que seis puntos de ventaja sobre sus inmediatos perseguidores y, por tanto, con el liderato más fuertemente amarrado que nunca.