La normativa que regula el uso de este tipo de vehículos ha entrado este sábado en vigor tras su publicación, hace unas semanas, en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Los ayuntamientos deberán ahora adoptar sus ordenanzas a la irrupción de los VMP y habilitar, si lo creen necesario, zonas de aparcamiento para ellos.
Los conductores de estos vehículos tienen ahora la obligación de respetar las normas de tráfico como cualquier otro conductor y podrán ser sometidos a la prueba de alcoholemia.
Queda por aclarar si será necesario contratar un seguro obligatorio y para lo que habrá que esperar a que transcurra un tiempo y evaluar como ha ido funcionando la iniciativa: "«Abriremos una segunda fase de debate con los ayuntamientos en la que, a partir de toda la experiencia acumulada, vamos a avanzar en una regulación mucho más detallada. Está previsto hablar de todo», incluso de ese seguro, dijo recientemente el director general de Tráfico, Pere Navarro.
Serán las policías municipales las que se encarguen de la vigilancia y control y las que establezcan las prioridades a la hora de sancionar unas conductas u otras.