A causa del incremento de pacientes ingresados en los hospitales públicos por COVID-19 los centros han tenido que reducir la actividad quirúrgica ordinaria y mantenerla para cirugías urgentes, oncológicas y preferentes. Así mismo, se mantienen los equipos estancos de los servicios asistenciales de referencia para las Islas Baleares, para mantener los servicios básicos y garantizar la seguridad de los profesionales. Los pacientes quirúrgicos y de las áreas de obstetricia se agruparán en un área específica de cada hospital.
La suspensión de actividad quirúrgica programada por parte de los hospitales está prevista dentro del plan de contingencia diseñado para cada hospital al inicio de la pandemia, con el objetivo de cambiar la funcionalidad de las camas de las zonas de reanimación post quirúrgica en camas de UCI. Esta ampliación supondrá la reestructuración de las áreas de reanimación, las de las unidades de recuperación postanestésica y las de cirugía mayor ambulatoria (CMA). Además, significará la apertura de nuevos espacios para alojar los pacientes críticos positivos de COVID-19.
Además, la red pública hospitalaria contará, si es necesario, con el Hospital San Juan de Dios, el Hospital de la Cruz Roja, el Hospital de Levante, el Grupo Quirón, el Grupo Asistencial Juaneda, el Hospital de Muro, la Policlínica Nuestra Señora de Rosario (Ibiza) y la Clínica Juaneda (Menorca).
Los hospitales de la red pública del Servicio de Salud podrán continuar adaptando su funcionamiento interno a las necesidades que vayan produciéndose.