Las vigilancias y seguimientos llevados a cabo constataron que el piso no era sólo un punto de contactos sexuales a cambio de dinero sino que también era un punto de venta de sustancias estupefacientes, así como un punto de consumo de cocaína y marihuana.
Los agentes registraron la vivienda el martes sorteando las medidas de seguridad de la misma y detuvieron a las dos mujeres como presuntas autoras de un delito de tráfico de drogas.
Los clientes sólo podían acceder al lugar mediante contacto previo y tras verificar su identidad a través de un circuito de vídeovigilancia, tanto en el exterior como en el interior de la vivienda.
No osbtante, a lo largo de la investigación se descubrió que había un tercer implicado -un hombre de nacionalidad española- que realizaba labores de vigilancia.
De forma simultánea a la entrada y registro del prostíbulo indicado, los agentes procedieron también a la entrada y registro del domicilio del varón, en Palma, y le detuvieron
En los registros, las Policía se incautó de cocaína y marihuana dispuesta para su venta en dosis previamente preparadas, cerca de 12.000 euros en metálico y resguardos de envíos de dinero a terceros países así como información documental que demostraba la existencia de un punto de venta de drogas continuado en el prostíbulo.
La investigación permanece abierta y no se descartan nuevas detenciones.