Cabe recordar que un incendio forestal quemó los pasados 25 y 26 de septiembre un total de 438 hectáreas de carrizo y caña en el Parque Natural de s'Albufera. Los especialistas temen que el fuego que quemó parte del carrizo más denso del espacio protegido pueda afectar a la fauna que lo habitaba.
El responsable de Ornitología del GOB, Manuel Suárez, cree que el efecto de ese incendio sobre la avifauna "será con seguridad importante, aunque es pronto para saber su alcance, que se verá en la temporada de cría del año que viene".
Las especies que más preocupan son el escribano palustre (Emberiza schoeniclus) u 'hortalà de canyet', una pequeña ave en peligro de extinción que habita entre densos carrizos. Según Suárez, en s'Albufera habita "una subespecie que está en peligro de extinción en España y que solamente cría en algunas zonas, y en Baleares solo cría en este parque natural, con muy pocas parejas, se calcula que unas 30".
A su juicio, la circunstancia de que se haya quemado la mayor parte del carrizo denso "va a afectar con seguridad a una especie que ya era tan escasa, porque las principales zonas donde estaba se han quemado".
Otra especie que preocupa a la entidad conservacionista es el carricerín real (Acrocephalus melanopogon) o 'boscarla mostatxuda', también vinculada a las zonas de cañas de manera estricta, que, como recuerda el representante del GOB, es "la que se ha quemado". En s'Albufera habita una de las poblaciones más importantes de Europa occidental de esta especie de ave que es escasa en el continente.