El turismo de lujo es un segmento que gasta cinco veces más que el turismo convencional y genera menos impacto en el territorio. En este sentido, el presidente de Essentially Mallorca, Jesús Cuartero, ha asegurado que, además de apostar por la calidad, el futuro del turismo tras la pandemia "depende de las administraciones, que han de escuchar y compartir las necesidades del sector". Cuartero ha señalado que las empresas tienen gran capacidad para reaccionar rápido y "generar muchas ideas", pero quien cuenta con presupuesto y responsabilidad son las administraciones.
"Si las integramos, el efecto de esa comunicación va a ser exponencialmente mayor, de modo que hay que estar alienados, participar de los planes y encontrar puntos medios, cuidando a los mercados que ya tenemos, buscando nuevos y generando nuevas iniciativas", ha reivindicado el presidente de Essentially Mallorca.
Por su parte, Bernat Llobera, director de Arabella Golf Mallorca, ha señalado que el sector se siente "escuchado, y hay predisposición a colaborar. La petición es que ayuden a promocionar el destino, con la idea de la calidad y la seguridad".
Durante su intervención, el conseller insular de Turismo, Andreu Serra, ha recalcado que, ya antes de la pandemia, la hoja de ruta que se planteaba la Fundación Mallorca Turismo era la apuesta por un turismo de mayor calidad y que valore el producto de lujo, la excelencia y la seguridad, y la sostenibilidad como claves, y también el trabajo público-privado.
Serra ha explicado que uno de los proyectos más importantes serán estas cuatro agencias de comunicación en destino "para generar un diálogo directo en los cuatro principales mercados", así como trabajar con el sector en un proyecto estratégico turístico que es "de todos".
Sobre Mallorca como destino seguro, Serra ha asegurado que, a finales de octubre, se celebrará en la isla un foro de turismo seguro organizado por la Fundación Mallorca Turismo, "con la isla como polo de trabajo sobre cómo se está planteando la seguridad en los aeropuertos y en la cadena de valor turística, pero también en tecnología y en otros destinos; es un momento clave para ponerlo en marcha".
A su juicio, "la seguridad va a ser el apellido de cualquier destino a partir de ahora". Para reactivar el turismo, Serra defiende la necesidad de ser "un destino pionero y puntero en inteligencia turística y seguridad sanitaria" y "aprovechar la coyuntura para un proceso de mejora y de calidad". Para el conseller insular, una de las posibles amenazas que presenta la pandemia es "perder volumen; hay que trabajarlo, pero necesita subir de valor".
Andreu Serra ha abogado también por trabajar otros mercados, como el turismo francés que, en su opinión, "tiene mucho recorrido", así como el italiano, y seguir reforzando los principales, como el nacional, que ya supone el 20 por ciento en Mallorca, y mejorar el escandinavo, que estaba en descenso.
Por su parte, la manager de Essentially Mallorca, María Renart, ha advertido de que "la crisis sanitaria será pasajera, pero la apuesta por la calidad debe ser duradera", porque, según ha argumentado, la isla tiene a su favor la diferenciación en servicio, con un producto más sostenible y que genere mayor riqueza y empleo, como es el caso del turismo de lujo, que cuenta con un ratio de empleados por cliente cuatro veces superior al habitual.
Finalmente, Mar Suau, miembro del consejo de administración en Relais & Châteaux, ha destacado que a la respuesta de dar tranquilidad y seguridad sanitaria, se añade la necesidad de aportar valores añadidos y calidez, porque al cliente que visita la isla "ya no le vale venir y tumbarse al sol quince días; va a querer experimentar, ver cosas, conocer y preguntar, por lo que el nivel de servicio y el de formación debe ser cada vez mayor".