Los detenidos mantenían dos tipos de cultivo: el primero, ubicado en un emplazamiento exterior, formado por varios agrupamientos de plantas ocultas bajo árboles; y otro, en una localización interior, que acogía un laboratorio dotado de aislamiento térmico, ventilación e iluminación, dividido en diferentes espacios y estructurado para el crecimiento, recolección y tratamiento de la sustancia.
En el transcurso del presente año, la Guardia Civil ha realizado un total de 55 aprehensiones de plantaciones de marihuana y ha incautado más de 112.500 plantas.