En un comunicado, la entidad ha anunciado que retoma su campaña de concienciación y que hará públicas "las agresiones que padecen las fachadas de la ciudad de Palma", ya que, a su juicio, "borrar una pintada vandálica es la mejor manera de disuadir que se hagan más".
Según ARCA, un año después de iniciar su campaña para reclamar actuaciones contra estos actos, se ha conseguido la limpieza y el mantenimiento de algunos espacios públicos, así como algunos anuncios que todavía no se han materializado.
Los esfuerzos, tal como ha subrayado la entidad conservacionista, han partido especialmente de Emaya. En este sentido, ARCA ha agradecido las actuaciones de la empresa municipal, pero ha recalcado que han sido "insuficientes".
Finalmente, la asociación ha pedido la implicación de toda la sociedad y ha reclamado al Ayuntamiento de Palma que asuma el fenómeno de las pintadas vandálicas como un problema a "erradicar de manera urgente".