Cuando la Policía Local de Santa Margalida hizo acto de presencia en el escenario de los hechos, los agentes sorprendieron al detenido arrojando una bolsa de grandes dimensiones en una papelera que se encontraba muy cerca del lugar donde se había producido el accidente.
Posteriormente, la Guardia Civil inspeccionó el contenido de la bolsa, y encontró la mencionada cantidad de marihuana, que superaba el nivel que, según la legislación vigente, podría estimarse como destinado al consumo propio.
La bolsa contenía, además, una balanza de precisión y un recipiente para el pesado, así como varios envoltorios de plástico en los que se hallaban, a su vez, diferentes dosis de marihuana dispuestas para su venta. Ante estas contataciones, la Guardia Civil optó por detener al hombre acusándole de un presunto delito contra la salud pública.
La operación se saldó con la intervención de 495 gramos de cogollos de marihuana, 295 euros en billetes fraccionados de diverso valor, y una báscula de precisión para el pesaje de la droga.