Acompañados por el presidente de la asociación de vecinos 'Orson Welles', Ginés Quiñonero, los ediles de Vox Fulgencio Coll y Sandra Barceló han tomado nota del estado actual de esta zona de Palma. Según Coll, “las quejas que recibimos por parte de los residentes son casi siempre las mismas: falta de limpieza, falta de seguridad, incumplimiento de las normas, okupas, venta de drogas...".
En este sentido, el portavoz de la formación política en el Consistorio palmesano opina que el alcalde, José Hila, "vive de espaldas a la gente", ya que, a su juicio, el propósito del pacto de gobierno es "derrochar dinero en catalanizar la ciudad y en proponer quimeras, como realizar un distrito de innovación en la zona de La Soledat y Nou Llevant, sin atender, en cambio, las necesidades más básicas, como son la limpieza y la seguridad". En su opinión, Hila y su equipo "viven en el mundo de la utopía, no en el mundo real”.
En el pasado pleno municipal, Vox presentó una proposición que fue aprobada por unanimidad con una transaccional en la que se pedía que se acelerara la reactivación de la Comisión No Permanente para la Convivencia de Son Gotleu y la designación de sus miembros. Al respecto, Coll ha recordado que fue en Son Gotleu donde ofreció su “primera rueda de prensa como concejal, precisamente para demostrar mi compromiso con la gente de este barrio".
El edil de Vox se ha referido también al proyecto de transformación de la calle Nuredunna en un eje verde, anunciado este miércoles por Cort, con un presupuesto de 3 millones de euros. Según Coll, resulta criticable que "hablen de crear una ciudad sostenible y derrochen dinero cuando tienen a vecinos de la ciudad viviendo en una situación tercermundista".
El concejal ha reclamado que el Ayuntamiento de Palma debería empezar por "activar el servicio de limpieza en todas las calles cada día, porque hay zonas que, por falta de personal, se limpian en jornadas alternas". Otra prioridad, para Fulgencio Coll, es "situar a policías a pie de calle en barrios como Son Gotleu, Camp Redó y La Soledat, que se han convertido en un horror a plena luz del día y con el consentimiento del alcalde de Palma"