El pasado martes 21 de julio empezó en Alaró el torneo de fútbol sala de Sant Roc. Se trata de un torneo que se celebra cada año durante las fiestas tradicionales del pueblo. No obstante, y como estaba especificado en el cartel de la página de Facebook del torneo, este año era obligatorio mantener la distancia social y el uso de mascarilla.
Según fuentes no oficiales, inicialmente el torneo se estaba celebrando sin ninguna dificultad, cumpliendo con los requisitos que establece la nueva normativa, puesto que no se podía acceder al recinto como público. Sin embargo, este lunes 27 de julio, la Policía tuvo que actuar después de que un vecino viera que las medidas de seguridad no se estaban cumpliendo.
Se trataba de más de un centenar de personas que, en un espacio semicerrado, no usaban mascarilla ni mantenían la distancia de seguridad, siendo la mayor parte de los asistentes jóvenes y niños. El vecino se puso en contacto con el alcalde, Llorenç Perelló, y fue este quien ordenó anular en su totalidad el torneo.