La investigación sobre dos de los últimos incendios forestales ocurridos en Mallorca, concretamente los que tuvieron lugar en el área de es Bosc, en Manacor, y es Salobrar, en la Colònia de Sant Jordi, dentro del término municipal de ses Salines, ha determinado que el origen de ambos fuegos se debió a la negligencia de personas fumadoras que dejaron abandonadas colillas sin apagar, o no apagadas del todo, en estos terrenos forestales.
Así lo han comunicado agentes del departamento de Medio Ambiente del Govern balear en su cuenta de Twitter, donde han pedido a la población que no se enciendan cigarros en este tipo de parajes y que no se deshagan en ningún caso de las colillas dejándolas abandonadas en el suelo ante el elevado riesgo de incendio que suponen este tipo de prácticas incívicas.