Horas después de conocer el decreto de cierre de los negocios de las tres de las calles más conflictivas de Mallorca por su turismo de borrachera -Punta Ballena, la calle del Jamón y la calle de la Cerveza-, un portal de noticias alemán muestra otro de los rincones de la isla donde cada noche se desata el desfase entre jóvenes españoles.
Botellón, música a todo volumen y por supuesto, ninguna separación entre personas ni mascarilla.