El presidente de la Felib, Antoni Salas, señala que esta idea surgió de una serie de propuestas que se han aprobado aplicar en municipios de Menorca. En este punto aclara que "bajo ningún concepto deseamos que se supriman las fiestas patronales en los municipios de Baleares, aunque lo que es cierto es que no se van a poder celebrar este año de la manera que estamos acostumbrados".
Tras esta aclaración, Salas subraya que la mayor preocupación en estas fiestas "es la aglomeración de personas foráneas que acuden a estas fiestas por la fama que tienen. Por ello, hemos solicitado a los alcaldes que las fiestas se celebren con un carácter más íntimo y que las actividades vayan destinadas a los residentes con lo que se evitará el efecto llamada, causante de estas aglomeraciones".
Para ello, nada mejor "que los alcaldes le echen imaginación". Ideas no faltan y entre ellas, "podría ser realizar la famosa Nit a la Fresca en las calles, en lugar de la plaza central del pueblo, con lo que conseguiríamos evitar que se reuniesen más de 1.000 personas en una zona y repartir esta celebración por las distintas calles del pueblo", recalca Salas.
Otra de las ideas podría ser "celebrar la típica verbena y los conciertos combinando la presencia de sillas y mesas en una zona y por otra parte, transmitir la verbena mediante streaming, es decir, a través de las redes sociales o por el canal de YouTube".
Para los que apuesten por asistir a celemorias religiosas, la propuesta, señala Salas "podría ser celebrar la liturgia del patrón en un espacio abierte, en lugar de la parroquia".
Lo más importante, señala el presidente de la Felib, "es que los alcaldes sean originales e imaginativos. No es cuestión de romper con las tradiciones, la cultura y los espectáculos. En espacios abiertos podemos reunir a un mayor número de personas sin que se apiñen ya que lo que realmente importa es que se respeten las exigencias sanitarias".
Con el objetivo de que las estas celebraciones no culminen en aglomeraciones de gente y con ello posibles rebrotes del virus, se ha instado a que los municipios prioricen y fomenten actividades de ámbito local, más íntimas. Con ello las fiestas serían más retringidas y se evitaría el efecto llamada.
Por último y en relación con la celebración de las fiestas patronales en los municipios turísticos, donde hay una mayor presencia de extranjeros, Antoni Salas incide en que "en los municipios turísticos tendrán que ser los alcaldes los que evaluen la situación. En estas zonas, cada municipio deberá actuar en función de su propia casuística, tanto en cambios de horarios, lugares o emplazamientos. No debemos olvidar que la Felib no obliga, sino que tan solo aconseja".