Ambos agentes han decidido entonces detenerse y encender las luces reglamentarias de sus motocicletas mientras uno de ellos ha extraído un ‘flaviol’ y un pequeño tambor que ha comenzado a tocar para transmitir ánimos a la familia.
Un bonito gesto reconocido por los vecinos y la familia cuyos hijos han aplaudido desde el balcón esta iniciativa.