Donald Trump ha anunciado la movilización de la Guardia Nacional en los Estados del país más afectados por el coronavirus, que son California, Nueva York y Washington. Este destacamento, regulado por ley, es una fuerza de reserva que se moviliza en situaciones especiales, como guerras o emergencias de gravedad.
Sus integrantes, según ha anunciado el presidente norteamericano, se pondrán a las órdenes de los gobernadores de cada Estado con vistas a que éstos les encarguen las labores que consideren oportunas para mejorar el orden público y de convivencia en las calles, y también para ordenar el acceso a los equipamientos asistenciales y a los emplazamientos que suministran servicios esenciales, como supermercados, comedores y farmacias. El Gobierno asumirá íntegramente el coste que acarree el despliegue de la Guardia Nacional.
Además de ello, Trump ha anunciado también la habilitación de cuatro hospitales móviles en Nueva York, otros ocho en California y tres centros de menores dimensiones para el Estado de Washington. Todos estos hospitales cuentan con capacidad para albergar entre mil y dos mil camas, y a ellos se sumirán otros dos hospitales navales, uno en en cada costa.
Otro de los compromisos anunciados por el presidente en su rueda de prensa prácticamente diaria sobre la gestión de la emergencia sanitaria del coronavirus tiene que ver con la colaboración con las administraciones de los Estados para llevar a cabo la construcción de unidadades de urgencias que sirven, a su vez, para acoger pacientes y también para garantizar el abastecimiento de bienes fundamentales, sobre todo alimentos.