La búsqueda se centra en cinco zonas concretas del cementerio, a partir de los resultados obtenidos con georradar en febrero. Mediante este sistema se detectaron alteraciones en el terreno que podrían dar pistas sobre el paradero de los restos mortales.
Si en estas cinco zonas no se encuentran resultados, la excavación se irá extendiendo. Este miércoles, la máquina retroexcavadora del Ayuntamiento de Sencelles ha comenzado a levantar el pavimento de una parte de la terraza inferior del cementerio, alrededor de una de las zonas intervenidas en 2018.
El Plan de Fosas calcula que esta fase de exhumación durará unos 50 días de trabajo. Se configurará documentación planimétrica general, topográfica, fotográfica y de los restos humanos a escala.
Los restos de individuos anteriores a la Guerra Civil española serán excavados y documentados, pero no extraídos de sus fosas. Si los resultados fueran positivos, se dispondrá, con la colaboración del Ayuntamiento de Sencelles, de un lugar en el tanatorio para estudiar los restos humanos de las víctimas.
Se señalizará un perímetro de seguridad, balizado y protegido para evitar el deterioro o el expolio de los restos. Sólo el personal autorizado podrá acceder a este perímetro. El equipo técnico que participa en la excavación ofrecerá diariamente a vecinos e interesados, desde el cementerio, información sobre el desarrollo de los trabajos.
En base a la información recogida en el Mapa de Fosas comunes de Mallorca, en el cementerio de Sencelles se buscan tres víctimas enterradas en dos fosas.
En una fosa estaría Josep Miralles Garau, de 31 años en el momento de su muerte, de profesión agricultor y músico; y Josep Serra Joan, de 56 años, de profesión agricultor. Ambos eran vecinos de Montuïri, y fueron asesinados el 1 de septiembre de 1936. Posteriormente sus cuerpos fueron encontrados en la carretera de Santa Maria a Montuïri, entre los municipios de Sencelles y Biniali, según consta en una causa judicial.
La tercera víctima es Pilar Sánchez Llabrés, de 33 años, vendedora en el mercado. Procedía de Palma y los testimonios orales afirmaban que varios hombres la secuestraron, violaron y asesinaron. La encontraron en el Predio de Son Palou de Sencelles, según consta en otra pieza judicial.
Esta fase del plan fue encomendada a la empresa Atics, cuyos técnicos están supervisando las tareas. En la exhumación de Porreres se encuentran los arqueólogos Cesc Busquets, Jordi Ramos y Laia Gallego, así como la antropóloga física Paloma Salvador. Este equipo se completará con nuevos especialistas a medida que avancen las excavaciones.
Al inicio de esta segunda fase de exhumación ha asistido el secretario autonómico de Memoria Democrática y Buen Gobierno, Jesús Jurado, quien ha reiterado "el compromiso del Govern para intentar recuperar y devolver a las familias los restos de estas víctimas represaliadas".
Jurado ha hecho un llamamiento a la "prudencia", reconociendo que "es una de las intervenciones más complejas, a nivel técnico, de este segundo Plan de Fosas". "Disponemos de nueva información y eso nos da esperanza. Que hoy estemos aquí quiere decir que estamos dispuestos a agotar todas las vías que tenemos al alcance", ha añadido.
El segundo plan de fosas prevé nueve intervenciones en ocho municipios -Sencelles, Porreres, Ibiza, Manacor, Bunyola, Artà, Valldemossa y Santa Maria del Camí-, así como el estudio de una posible fosa en Formentera.