La explosión ha tenido lugar a las 4.20 horas este martes, según ha informado el portavoz del Ministerio del Interior, Nasrat Rahimi. Las bombas de carretera suelen ser utilizadas por milicianos para impedir el movimiento de fuerzas militares afganas o extranjeras, pero acaban estallando al paso de civiles.
Cerca de 1.400 personas han muerto y unas 2.500 han resultado heridas entre el 1 de enero y el 30 de junio, según el análisis publicado por la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA). Este tipo de explosivos ha causado el 20 por ciento de las víctimas civiles en el primer semestre del año.