Los hechos ocurrieron en marzo de 2017
Redacción | Viernes 30 de agosto de 2019
P.B., el acusado de matar a un hombre de 57 años en el antiguo Delfinario de Ses Salines de Sant Jordi (Sant Josep de Sa Talaia, Ibiza) en marzo de 2017 ha admitido este lunes los hechos pero ha asegurado que su intención no era matarle.
Ante el Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial de Baleares, el hombre, que residía en el edificio abandonado, ha admitido que le golpeó con una barra de hierro en diversas ocasiones, aunque "no sabía" dónde le golpeaba porque "estaba oscuro".
Según ha relatado, él y la víctima tuvieron una discusión previa en la que, según ha asegurado, ésta le amenazó con un martillo.
Tras esto, ha admitido que cuando la víctima estaba durmiendo fue a atacarle. Además, ha asegurado también que cuando se dio cuenta de lo que había pasado se quedó en 'shock'. "No tenía antecedentes, he viajado por el mundo y nunca he tenido un problema", ha dicho.
Aunque en su escrito de acusación inicial el Ministerio Fiscal solicita una pena de 18 años por asesinato es posible que la pena varíe después de que el acusado haya reconocido los hechos y se le aplique otro tipo delictivo.
Así, ha rebajado su petición de pena a nueve años, ya que aprecia un trastorno mental en el acusado y, entre otras consideraciones, sostiene que no tenía intención de acabar con su vida.
Durante el juicio, uno de los guardias civiles que instruyó el caso ha manifestado que cuando llegaron al lugar del crimen, el sospechoso, y otra persona que también vivía ahí, estaban presentes. Ahí, el acusado les explicó que la víctima había caído por la ventana y se había golpeado con un depósito de agua. Más tarde, ya en sede policial, el acusado cambió su versión y admitió que le había golpeado con una barra de hierro.
El médico forense que se hizo cargo del estudio del cadáver ha explicado que el cuerpo presentaba principalmente dos lesiones, una en el cráneo, con cuatro heridas y otra en el tórax que y que ya por separado ambas eran "capaces de causar la muerte".
También ha dicho que lo más probable es que el ataque se produjese cuando la víctima estaba de pie ya que "resulta muy difícil" que las lesiones se originasen con la víctima tumbada.
En el juicio ha intervenido una psicóloga que atendió al acusado y ha explicado que éste sufre un trastorno de personalidad "esquizotípico" que le hace "más vulnerable a cualquier situación de estrés". Así, ha dicho que en el momento de los hechos podría haber sufrido esta "afectación" pero ha matizado que no lo puede confirmar.
El veredicto del jurado se dará a conocer, probablemente, este mismo lunes, aunque la decisión podría saberse más adelante.
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