Agentes de la Guardia Civil y la Policía Local de Beniel acudieron a la vivienda tras recibir un aviso de que el hombre no había entregado a su hijo, tal y como se establecía en el régimen de visitas. Al entrar se encontraron con los cuerpos sin vida.
El cuerpo del menor se hallaba en la cocina en un charco de sangre mientras que el padre estaba en la cocina ahorcado.