El primer caso se registró en la madrugada del 31 de mayo, en Magaluf. Un sueco de 18 años quedó en estado crítico tras caer desde una considerable altura cuando pretendía descender desde unas jardineras situadas entre el hotel Honolulú y Vista Sol.
El segundo episodio -y más llamativo- ocrrió en la madrugada del 5 de junio. Un escocés de 19 años cayó desde una altura de siete metros en su hotel de Magaluf y, sorprendentemente, sólo se rompió un tobillo.
El tercero ocurrió en otro de los puntos 'calientes' del 'balconing: Playa de Palma. Un alemán de 35 años se precipitó desde el balcón de su hotel y resultó herido muy grave.
El episodio más grave es la muerte de un joven británico de 20 años. El chico cayó de un tercer piso de los apartamentos Wavehouse de Magaluf. Su cuerpo fue hallado en el aparcamiento del mismo y al llegar los servicios de urgencias tan solo pudieron certificar la muerte.
Durante el fin de semana no se ha registrado ningún caso más pero el lunes se ha estrenado con dos precipitados más: un turista de nacionalidad australiana se encuentra en estado muy grave, con un traumatismo craneoencefálico, al caer desde un segundo piso en un hotel de Ibiza, mientras que otro ha resultado herido leve al precipitarse desde una primera altura en un establecimiento de Sant Antoni.