Los hechos ocurrieron este jueves a las 8.30 horas en la barriada palmesana de Son Oliva, donde el varón reside de manera ilegal desde hace dos meses.
El detenido encerró en el cuarto de contadores a la víctima y además de golpearle le obligó a que no cortase el suministro eléctrico
El operario se negó y el ahora detenido le pegó dos veces en el costado. La víctima quiso llamar a los servicios de emergencia pero el okupa le arrebató el teléfono móvil y le impidió salió del cuarto.
Comenzó un forcejeo y el operario logró huir y pedir ayuda. El detenido le lanzó el teléfono y le rompió la pantalla.
El trabajador tuvo que ser asistido en el hospital de urgencias por contusiones y un elevado estado de nerviosismo.