En la querella se indica que Hila y Noguera podrían haber "permitido el desarrollo de unas actividades sin las preceptivas licencias habilitantes", así como que podrían haber incumplido "la normativa medioambiental" en relación al depósito municipal de vehículos Son Toells.
Respecto al Mercado de San Juan en S'Escorxador, la querella considera que el delito de prevaricación encuentra su origen en "anomalías" en la activación de los sistemas antiincendios de un local del recinto.
En el informe, fechado en marzo de 2019, se explica que en octubre de 2016 el Servicio de Actividades ya se había concluido que no se contaba con "informe de uso urbanístico favorable".
Dicho informe concluye que cabe exigir a los establecimientos denunciados el cumplimiento de las prescripciones establecidas.
En relación a Son Toells, la querella, interpuesta por la Asociación de Víctimas de las Arbitrariedades Judiciales (JAVA), estima que podría haber prevaricación en la "permisividad" de los querellados con este depósito de vehículos pues a pesar de que se conocía, tal como relatan, que carecía de mecanismos para evitar filtraciones de aceite no "existe constancia" de que iniciaran actividad alguna para evitarlo.