El primer caso ocurrió este miércoles a las 17.15 horas en la calle Gabriel Carbonell, en la Soledad. Un hombre da aviso a la Policía Local de que unos desconocidos estaban ocupando su casa, aprovechando que estaba haciendo obras.
El hombre se percató de la ocupación cuando fue a colocar unas estanterías y se encontró con el bombín de la puerta cambiado. Al llegar los agentes, constatan que dentro de la vivienda hay comida, vestidos de mujer en el armario y otros objetos personales que no eran suyos. En ese momento no había nadie dentro de la vivienda, así que la Policía realizó la correspondiente acta y dio traslado a los Juzgados.
El segundo caso se registró unas horas más tarde en Camp Redó. Los vecinos del Pasaje del Castillo de Olite avisaron a la Policía de que una pareja estaba introduciendo muebles a través de una ventana y al llegar los agentes constatan que la puerta principal está tapiada.
Al tocar, les atienden una pareja -ella embarazada de dos meses- que reconocen que habían ocupado la casa porque no pueden pagar un alquiler dado los altos precios del mercado.