El estudio determina que determina que muchos jóvenes "no saben reconocer violencias machistas", como pueden ser el control del teléfono móvil o la cesión de contraseñas aunque sí las "empiezan a cuestionar". Para el estudio se han recopilado las opiniones de adolescentes de 14 a 18 años organizados en grupos de discusión en nueve institutos de Secundaria de todo el archipiélago.
"O instituciones, colegios y ciudadanía nos ponemos, o tenemos un problema" con la violencia machista entre los adolescentes, a pesar de los avances en formación, ya que aunque muchas jóvenes identifican "teóricamente" la discriminación y conocen los conceptos feministas, viven la "contradicción" de asumir en su día a día un rol sumiso donde prima el físico y las relaciones, ha explicado la investigadora.
Gayà ha subrayado que un concepto clave para entender esta situación es la necesidad de popularidad, que es la medida del "éxito social", y que se amplifica en las redes sociales donde "viven", que marcan los estándares físicos y de comportamiento reforzados por las películas y series que ven y la música que escuchan.
También se indica en el estudio que el modelo mayoritario para acercarse a la sexualidad es "la pornografía" pero Gayà ha matizado que "el problema no es su consumo" sino que sea "el único modelo" al no "hablar con adultos o no hablar entre ellos.
Gayà ha manifestado que otra de las conclusiones es que las jóvenes se "sienten solas" al tratar temas de igualdad. Sobre esto ha dicho que el 8 de marzo, Día internacional de la mujer, es "importantísimo" como elemento de empoderamiento"