La Policía registró el domingo el apartamento del sospechoso, ubicado en el estado central de Hesse, y lo detuvo, según ha contado la Policía federal alemana, en una declaración que no aportó más detalles. El semanario 'Der Spiegel' ha informado de que el joven ha confesado. El medio ha publicado declaraciones de un investigador que afirmó que el sospechoso no es consciente de la magnitud del efecto de sus acciones y que hasta ahora nada apunta a algún vínculo con agencias de seguridad extranjeras.
No está claro si el arresto está conectado con el registro el domingo de un apartamento de un empleado tecnológico de 19 años en la ciudad de Heilbronn, en el sur de Alemania. El Joven, identificado como Jan Schuerlein, ha dicho en Twitter que estaba siendo tratado como un testigo en la investigación y que está cooperando con la policía.
La filtración provocó peticiones de un endurecimiento de las leyes de seguridad de datos, especialmente después de que la agencia de ciberdefensa BSI dijera que había sido contactada por un parlamentario a principios de diciembre con relación a actividades sospechosas en correos electrónicos privados y redes sociales.