POLÍTICA

"La VPO en Baleares no va solo de gente sin recursos, también de clase media"

El conseller, durante la entrevista con mallorcadiario.com

Marc Pons, conseller de Mobilitat, Territori i Energia

Cristina Suárez | Domingo 23 de diciembre de 2018
Termina 2018 y, un año más en Baleares, vivienda y movilidad han sido dos de los protagonistas. El cada vez más difícil reto de vivir en las islas y los monumentales atascos en los accesos a Palma han copado portadas y tertulias. Por ello, mallorcadiario.com se sienta con el conseller de Territori, Energia i Mobilitat, Marc Pons, para analizar la realidad y el futuro de estas dos areas y valorar los avances en esta legislatura.

De manera genérica, ¿se ha avanzado en temas de movilidad esta legislatura?

Sin duda y las consecuencias se notan en la economía familiar. Ésta será la legislatura de la conectividad aérea y marítima con el 75 por ciento de descuento, con un incremento de un 20% de movimiento entre islas a precios bajísimos… Se ha dado un paso adelante que en las pasadas legislaturas no encontraremos. Y en ámbito marítimo también: entre Mallorca y Menorca te mueves por 10 euros. Además, tenemos un trabajo muy avanzado en tema de mercaderías, transportes, ayudas...

¿Le va a pedir a los Reyes Magos una tarifa máxima en los vuelos con la península?

Es una aspiración compleja de asumir, debemos ser conscientes de ello. No obstante, es el camino inevitable si las compañías optan por una escalada de precios.

¿El Govern ya no puede hacer más?

No tenemos capacidad en navegación aérea y por eso, se lo pedimos a quien sí. Solo nos queda la declaración de servicio público. El ministro Ábalos se ha comprometido a estudiarlo y nosotros esperamos tener a principio de año la evolución de precios con el Observatorio. Es fundamental conocer con exactitud los datos porque Aviba ha hecho un muestreo pero tenemos dudas del nivel de precisión del informe y queremos contrastarlo con la máxima fiabilidad.

¿En qué ven inexactitud en el estudio de Aviba?

Ese estudio nos decía que hay una compañía que se ha disparado y otras que aplican el 75 por ciento, generalizar tampoco es bueno y queremos datos de la globalidad. Además, la política de precios de las compañías aéreas se traduce en que los primeros billetes se venden muy baratos, a 8 euros por ejemplo, y los 10 últimos, muy caros, a 200. Cuando bajas el precio con el 75 por ciento, aumenta la demanda. Si hay más demanda, hay más ocupación, y es más probable que aquellos 10 últimos billetes que antes no se vendían, ahora sí se compren. Cuando haces la media de precios, también tienes que incluir estas últimas cifras y el precio medio también sube. Por tanto, la situación es más compleja como para generalizar y decir que todas la compañías están subiendo precios.

En ámbito ferroviario queda mucho por hacer...

Queda pero también hemos avanazado. Tenemos un doble objetivo: por un lado, inversión para la electrificación de toda la red y por otro, el planeamiento futuro de la red. A día de hoy, el primero está cumplido: hemos invertido 50 millones propios para mejorar la calidad de lo existente. Y de lo segundo, tenemos diseñada la red de futuro, en estos momentos está en la Comissió Balear de Medi Ambient y lo veremos cuantificado a final de legislatura. Tenemos, además, el compromiso del Gobierno de España de abonar el 50 por ciento de los proyectos más avanzados -Parc Bit, Son Espases y el que comenzaremos a tramitar en 2019: tranvía del aeropuerto a Plaza de España de Palma.

¿El tranvía es un proyecto prioritario?

Sí, es prioritario y de hecho el 50 por ciento tenemos el compromiso de que lo pagará el Gobierno de España. Sin esa aportación, este tipo de infraestructuras no serían posibles porque no disponemos de recursos propios para ello.

Queda mucho por hacer pero partimos de la base de que hacía legislaturas no veíamos mejoras en materia ferroviaria y los déficits que tenemos en materia de transporte y vivienda, son fruto de una cierta dejadez y falta de compromiso.

La tan repetida herencia.

Es así, y diría más: nuestra herencia es dejar estos proyectos encaminados y que tengan recorrido en el futuro. No queremos un nuevo Govern que renuncie al convenio ferroviario alcanzado, como ya pasó con el Tren de Llevant…

Buen eslogan para que renueve el Pacte...

O para que al menos cualquiera que aspire a gobernar esté dispuesto a comprometerse con estos proyectos.

¿Tienen presente que el sector ecologista pide más transporte sostenible -como sería el tren- y menos coche?

Aquí hay un debate profundo, no todo el mundo piensa igual y lo tenemos que respetar. La responsabilidad del Govern es la del transporte, no de carreteras que es del Consell, pero en nuestro terreno, queremos profundizar en la parte de transporte público.

Como el TIB.

Otra prioridad. Tenemos 479 millones de euros para 15 años, nadie podrá decir que no apostamos con fuerza. Eso sí, las empresas que optan también han decidido jugar muy fuerte y se nota tanto en las ofertas como, llegado el caso, en la vía judicial. Somos conscientes de que las empresas que se quedan fuera intentarán reengancharse como puedan, algo legítimo y que se puede entender, porque está mucho en juego.

Se nota, para empezar, con un retraso. ¿Cuándo prevé que las nuevas rutas y frecuencias sean una realidad?

Esperamos que el Tribunal de Contratación resuelva antes de final de año, suelen ser rápidos y estamos en sus manos. Si cuando resuelvan, nos dan la razón, abriremos el tercer sobre y estaríamos en condiciones de adjudicar. Es factible que cuando lo hagamos puedan venir otros recursos porque hay mucho en juego, pero he de remarcar que la decisión en estrictamente técnica, el estudio de las ofertas lo hacen técnicos, no este Govern.

¿Cómo calificaría el servicio actual del TIB?

Mejorable, tenga en cuenta que en el año 2018 aún estamos con concesiones de hace 20 años y que no se han mejorado, lo cual significa que tenemos un sistema de transporte público de Mallorca propio de los años 90, no de 2020-2030. Nosotros hemos diseñado un modelo de futuro, tenemos el dinero y las licitaciones no tienen vuelta atrás, más allá de que el tribunal nos diga que cambiemos una cláusula u otra. Será una realidad.

¿Cómo será ese nuevo servicio?

Más líneas, más frecuencias, autobuses nuevos, mucho menos contaminantes y totalmente adaptados. Sumando, además, una novedad que nunca antes ningún Govern había conseguido que es aunar esfuerzos de Cort y Govern con la integración tarifaria. Que alguien pueda coger el metro gratis con el billete de la EMT es un gran paso. Además, cuando las concesiones sean una realidad, también juntaremos esas líneas con la EMT y cuando Menorca e Ibiza, que van más retrasados, hagan las nuevas , una persona que salga de Ciutadella con el bus, irá a Maó, allí cogerá el avión, aterrizará en Son Sant Joan y llegará, por ejemplo, a Son Espases empleando la misma tarjeta que utilizó en Menorca. Ese es el camino.

2018 ha crecido el número de pasajeros de manera considerable. ¿A qué lo atribuyen? ¿Más población? ¿Mejor red? ¿Más turistas?

Sí, hemos 2018 cerrará con 2 millones más de pasajeros que al principio de legislatura y creemos que se debe a la suma de factores. Por supuesto, todas estas teclas que hemos ido tocando, dan sus frutos. El Aerotib, el bus de Formentor, más líneas en es Raiguer son ofertas que generan demanda. Que hagas coincidir bien las frecuencias del metro con las del tren para que uno que viene de Inca suba inmediatamente y vaya a Son Espases, favorece este tipo de movilidad. Pero por supuesto, también tiene que ver que la población crece y la economía va bien, lo cual se traduce en más desplazamientos.

El regidor de Mobilitat de Palma defiende que la Administración debe dar para poder quitar ‘cultura del coche’. ¿Lo comparte?

Absolutamente, y de hecho, en cualquier gran ciudad el transporte público limita los excesos del centro. Si no, están abocadas al caos y el colapso por el vehículo privado.

Aunque no sea de su competencia, ¿le preocupan los atascos diarios en las principales accesos a Palma? ¿La solución es transporte público?

No nos pensemos que nos encontraríamos situaciones idílicas pero claro que mejoraría. Si resulta que desde el aeropuerto podemos llegar a Capdepera en tren, sí sería la solución. Si desde la Plaça d’Espanya puedes llegar a la estación marítima de Alcúdia, sí. Si del aeropuerto puedes hacer todo el tramo de la bahía en tranvía, sí. En el buen sentido de la palabra, Palma ha pasado en tan solo 20 años de ser “una capital de provincias” a una ciudad europea de referencia y ello comporta oportunidades excepcionales pero también problemáticas de gran ciudad. Sabíamos que estos cambios podían llegar, pero no nos habíamos puesto en serio redimensionando la infraestructura. Por eso, en esta legislatura hemos querido hacer un plan con continuidad.

Vivienda: ¿Cómo vamos a cerrar el año y la legislatura? ¿Creen que han sido ambiciosos?

Pasa lo mismo que con transporte. Se ha hecho muy poco en tema de vivienda en estos 40 años de gobierno autonómico. Ahora aprobamos la primera ley de vivienda de Baleares, siendo la única comunidad autónoma que no tenía. Eso dice mucho de lo ocupaba en prioridades... Cuando empezamos la legislatura nos sentamos con las entidades bancarias y les preguntamos si tenían pisos vacíos y nos decían que no. Ahora, con esta ley y multas de 30.000 euros a los grandes tenedores que tengan pisos vacíos más de 2 años, han aflorado 859 de repente.

Los constructores han sido muy críticos con su ley, dicen que legislan en negativo en vez de promover.

Se ha intentado desde el principio y no fue posible. Vivimos en un territorio insular, finito y que entre todos hemos decidido que hay que poner coto a los crecimientos urbanísticos -la ley va por esta vía. ¿Por qué le pagamos ayudas al alquiler a 4.000 familias? Porque no tenemos vivienda disponible. Si durante 40 años, en cada legislatura se hubiesen construido 1.000 viviendas, 200 cada año, ahora no tendríamos este problema.

Ahora tenemos en marcha 600 VPO con un presupuesto de 50 millones.

Parte de ello, con fondos de la ecotasa. Se les ha criticado mucho por ello. ¿Lo entiende?

Ha habido debate al respecto y se ha llegado a la conclusión de que era lógico como respuesta a un efecto colateral del turismo, que es la subida del precio de la vivienda.

¿No es buscarle las tres patas al gato?

Es lo mismo que se hizo con Medi Ambient. Si el turismo tiene un efecto negativo sobre el entorno, debemos tener recursos para poderlo compensar. Si lo tienen en vivienda, también. Se decidió entre todos.

¿Cuáles son las cifras que ambicionan?

Nosotros lanzamos un acuerdo muy ambicioso con el PP: ¿Seremos capaces de construir 5.000 VPO en 10 años? Si contamos con el Impuesto de Turismo Sostenible, tenemos una parte asegurada.

Hay que acabar con la asociación de VPO y gente sin recursos. Ésto va de clase media, incluso clase media-alta. Basta con darse un salto a centro y norte Europa: mucha clase media vive en VPO. Si nosotros no queremos una política desarrollista en los urbanístico, hay que cambiar los parámetros de lógica de funcionamiento y aquí es cuando entra una intervención pública importante que mueve la economía y el sector de la construcción. No hablamos de no construir, hablamos de construir con gestión pública para dar respuesta a, por ejemplo, un joven universitario de 23 años que se ha emancipado con un sueldo de 1200 euros. O lo hace en VPO o en Mallorca no llegará. También hay que cambiar la mentalidad en cuanto a la calidad: debe ser mayor. Para todo eso, necesitamos años o que el que venga después, continúe esta línea.

O Baleares terminará siendo una comunidad para ¿ricos?

Sí, a este paso Baleares acabará siendo una comunidad en la que personas con pocos recursos se tendrán que ir. Tomemos el ejemplo de Ibiza, que va una década por delante de Mallorca. Palma actúa como amortiguador para que en Inca no te topes con el mismo problema pero en Ibiza no, da igual si es Vila, Sant Antoni, Santa Eulària… Es que hay funcionarios que no quieren irse ahí por esta problemática.

Por último, sobre tema de movilidad privada sostenible: han lanzado convocatorias que suman casi 14 millones de euros para 1.000 puntos de recarga de coches eléctricos. ¿Es realista este salto?

Dentro de tres meses, cuando veamos las ofertas de las empresas privadas que se presentan, veremos si es realista. Yo estoy seguro que sí por todo lo que hemos tanteado y hablado.

Es decir, que la industria va hacia allí.

Efectivamente, y en el caso de Baleares, las dimensiones son óptimas para ello. La autonomía que ofrecen estos vehículos -300 kilómetros- da más que de sobra para estas islas. Además, encaja a la perfección con el sector turístico que vende modernidad, imagen, respeto al medio ambiente… Algunos hoteleros, de hecho, nos pidieron que fuésemos a la ITB de Berlín a explicarlo y hay marcas potentes alemanas que ponen los ojos en Mallorca.

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