Desde la plataforma cargan contra el alcalde Toni Noguera al que acusan de no reunirse con los vecinos desde octubre. “Hoy, Día de los Derechos Humanos, el Ayuntamiento de Palma ha cortado el agua a las familias del Bloque VII de Camp Redó, a quienes quiere desahuciar sin alternativa habitacional. Qué gran hipocresía e irresponsabilidad del Govern de la Gent”. Creen que el corte del suministro del agua responde a un nuevo intento por echar a los vecinos: “han dejado sin agua a familias enteras con niños y personas mayores a su cargo que no pueden cubrir sus elementales necesidades higiénicas”.
El pasado 2 de octubre técnicos del departamento de Urbanismo del Ayuntamiento de Palma detectaron casos de okupas en viviendas tapiadas o que no son de su propiedad y que se encuentran en los bloques que deben ser demolidos. Se les notificó el desahucio.
Poco después, el día 23, el Área de Modelo de Ciudad, Urbanismo y Vivienda Digna del Ayuntamiento de Palma ha dictaminó con un informe que dos escaleras del Bloque VIII seis viviendas de otras dos escaleras "suponen un peligro para la seguridad de las personas" y que debían ser desalojadas.