El pequeño estaba en el interior del vehículo estacionado delante del Club de Mar cuando, por accidente, las llaves se han quedado en el interior.
La madre, preocupada ante la falta de una solución, avisó a los bomberos y una dotación se trasladó hasta el lugar. Allí, rompieron los cristales del vehículo y extrajeron al pequeño, que lloraba y sudaba bastante dada la temperatura exterior, pero en buen estado de salud.