Por este motivo, el conseller se ha reunido con la Federación de Entidades Locales de Baleares (Felib). Durante el encuentro, Vidal les ha informado sobre la oruga, las tareas desarrolladas desde la Conselleria y las actuaciones previstas para 2019. Actualmente, la zona que registra un mayor grado de afección es Valldemossa.
La oruga peluda afecta a las hojas de las encinas, puesto que se las come pero no mata a la especie. Vidal ha expuesto que las hojas vuelven a recuperarse con el tiempo pero que una defoliación continuada supone un impacto para este tipo de árbol.
Para prevenir su efecto exponencial de cara a futuras temporadas, el conseller ha trasladado a la Felib las medidas previstas para los diferentes ciclos del insecto. De este modo, cuando se detectan huevos se retiran, con las orugas se utilizan productos fitosanitarios y una vez se convierten en mariposa se actúa instalando trampas.