Pueden llegar a medir hasta diez metros de longitud, según ha informado el Espacio Natural de Doñana natural a través de su cuenta de Facebook.
Se trata de una especie de tiburón absolutamente inofensivo ya que carece de dientes y se alimenta fundamentalmente de plancton. En Doñana, han aparecido anteriormente otros ejemplares de esta misma especie aunque de menor tamaño.