Los artesanos protestan contra la "desmedida e incontrolada ocupación del espacio público" por parte de vendedores ambulantes. La presidenta del Gremio, María Oliver, ha asegurado que "lo que antes era venta ambulante mediante -top manta- de productos falsificados, ha evolucionado hacia la venta de dibujos, litografías, manualidades, imanes o suovenirs provocando un perjuicio para la imagen de los auténticos artesanos y comerciantes".
Además, Oliver considera "especialmente preocupante" el aumento del número de estos vendedores que instalan mesas, sillas, sombrillas exponiendo su material, hecho que realizan "sin el más mínimo temor a sanciones o a decomisos".
Desde el Gremio creen que esta situación de “tolerancia” por parte de la Policía "provoca un efecto llamada para que cualquiera ocupe la vía pública y venda todo género de bienes de dudoso origen y nula calidad".