Según Delegación del Gobierno, se “ha mantenido contactos con el Ayuntamiento de Sóller hasta último momento para que el Consistorio subsanase una serie de deficiencias administrativas, como era la falta de seguro, que el Ayuntamiento tenía caducado y no cubría el uso de la pólvora”.
Señalan que desde la Delegación del Gobierno se ha actuado con “buena fe” y “total colaboración” con el Ayuntamiento de Sóller. La Delegación muestra su “sorpresa” ante la polémica generada por la falta de pólvora, cuando se trata de un “problema de planificación” de la empresa que suministra la misma. “No hay ni ha existido ningún problema en que las personas autorizadas para hacer uso de la pólvora puedan ir a comprarla a cualquier armería”. La ley permite a estas personas la compra de hasta un kilo de pólvora.