Para las patronales “eliminar de la Ordenanza municipal de ocupación de la vía pública la venta ambulante ilegal, tendrá, entre otros efectos, legalizar “formalmente” dicha actividad, así como provocar un efecto llamada que supondrá, a su vez, un nuevo aumento de dicha actividad”.
Sostienen que los empresarios, especialmente los comerciantes, son “los que sufran siempre sus efectos, asistiendo incrédulos a la impunidad de esta situación”.
EL TOP MANTA VA A MÁS
Insisten en que el comercio que paga de forma obligatoria sus impuestos, y el resto de negocios legalmente establecidos, “no pueden aceptar que hay dos derechos, la de quienes cumplen con las normas y la de aquellos que venden productos falsificados”.
Además, advierten de que el top manta “va a más, año tras año, sin que se hayan adoptado soluciones políticas para erradicar un negocio que genera importantes beneficios a mafias organizadas, que son las que explotan laboralmente a los vendedores, a quienes no se les da una solución social y se les permite seguir en la absoluta ilegalidad”.