La crisis, larvada desde hace tiempo, ha estallado cuando la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) acordó este miércoles "suspender temporalmente" de reparto al Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 1 de Palma por la “grave situación" que se encuentra por la falta de funcionarios”. Se anunció que se quedaba a la espera de que "cuente en plazo razonable" con una plantilla "suficientemente adecuada" para afrontar su guardia. En la actualidad solo cuentan con dos funcionarios.
Para los trabajadores del Juzgado Número 2 la decisión “es indignante, la forma de solucionar el problema es desviando todo el trabajo a un juzgado que ya de por sí está saturado”. Denuncian que “para nosotros supone estar en guardia permanente porque todo se ha derivado al Juzgado Número 2”. Y añaden que llevan tiempo clamando por una solución: “nuestra situación es precaria, nos sobrepasa el trabajo. Nuestro juez fue a Madrid para pedir más medios, es un juez estupendísimo y trabajador”
Consideran que la medida supone un abuso para los funcionarios que cumplen con su trabajo: “el Juzgado Número 2 funciona bien, cuenta con un equipo justo, pero cohesionado y con experiencia. Eso sirve para que abusen de nosotros”.
Hasta la “suspensión temporal” del Juzgado Número 1 ambos se alternaban en una fórmula de una semana de guardia y otra de gestión. Ahora, dicho sistema queda, cuando menos, en entredicho: “hasta ahora cada semana había un juzgado de guardia, nos alternábamos. Una semana atendíamos previas y denuncias y a la siguiente hacíamos el papeleo. Apenas tenemos tiempo de nada más. ¿Qué va a pasar si estamos siempre de guardia, qué le vamos a decir a las personas que tenemos citadas y no sabemos si vamos a poder atender, le explicaremos a una mujer maltratada que tiene que esperar tres, cuatro o cinco semanas?”
Insisten en que la carga de trabajo es inmensa: “las previas han llegado a 1.500 al año en nuestro juzgado, todo lo que se publica sobre violencia de género es poco, es sólo la punta del iceberg, hay muchísimo trabajo”
Auguran que el cierre conllevará el agravamiento de una situación ya de por sí al límite: “no solo se cierra el Juzgado Número 1, ahora van a colapsar el 2... Yo no tengo sangre para ver cómo una orden de alejamiento se queda aparcada un mes. ¿Y si le pasa algo a una mujer? Aquí trabajamos por las tardes, echamos sábados, todo por amor al arte porque no nos lo pagan, no se cobran las guardias, pero no podemos permitir que el trabajo se pare, hablamos de mujeres en situación de maltrato”. En la misma línea se ha expresado la juez decana de Palma. Por su parte, el Colegio de Abogados ha insistido en la urgencia de dotar de personal a los juzgados a raíz de la polémica.
Sostienen que “de fuera todo es muy bonito, pero la realidad es que una mujer viene a pedir una orden de alejamiento y se tira cinco horas esperando, y si es extranjera, ni te cuento, hay que buscar un intérprete”.
Los funcionarios advierten de que la frenética actividad del juzgado se dispara en el periodo estival cuando: “en verano se dispara el trabajo, tenemos muchos casos de mujeres extranjeras, todo se multiplica y no se refuerza ni se cubren las vacaciones”
Lamentan que las plazas vacantes quedan sin cubrir: “si te vas de vacaciones o tienes una baja tu plaza no se cubre, regresas y te encuentras el trabajo sin hacer”.