La participación se ha incrementado respecto al año pasado, con varios de los comercios repitiendo y otros incorporándose por primera vez, con conclusiones muy positivas. También la asistencia ha crecido en esta edición, con un goteo continuo desde el sábado a las 10 de la mañana hasta el domingo al mediodía. Todo, a pesar de las dudas iniciales con el mal tiempo, que dejó caer algo de agua el sábado a primera hora. Aun así, la lluvia ha dado una tregua a la Fira durante todo el fin de semana, permitiendo que todo el mundo pudiera disfrutar de la misma sin problema. Por eso, reinaba el entusiasmo entre los comerciantes, quienes afirmaron que había sido todo un éxito, y que debería repetirse en futuras ocasiones.
Gaspar Alemany, regidor de Promoció de Comerç, ha manifestado su alegría por “dos días magníficos, donde todos han participado, los comerciantes se han implicado, y el público ha respondido” por lo que “las sensaciones y las conclusiones son muy positivas”, y ha querido también añadir que “el pequeño comercio tiene un día a día muy complicado, y por eso todos estos gestos son muy positivos para su funcionamiento, para su dinamización y para su promoción”.
Alemany ha destacado el “éxito de estos dos días” en un una doble vertiente, la de los comercios ofreciendo productos de primera calidad almacenados o de otras temporadas a precios muy competitivos, y la de los vecinos, “tanto de Andratx como los que nos han visitado, que han podido gozar de una magnífica jornada en la Plaza, y un ambiente festivo y alegre”.