EDITORIAL

Primarias abiertas significan libertad

Miércoles 12 de noviembre de 2014
La coalición Més se había apuntado un tanto político importante al organizar unas primarias totalmente abiertas a afiliados y simpatizantes para votar las listas de todos los candidatos al Parlament, Consell y Cort en las próximas elecciones.

Todos los inscritos (unos 8.000) tienen absoluta libertad para votar a quien quieran y por el orden que quieran siempre respetando la lógica cremallera mujer-hombre. A partir del número dos hay en teoría absoluta libertad en el Parlament y en el Consell ya que para los números uno sólo hay un candidato. Y en Cort hasta hay dos candidatos a alcalde para elegir. Més había organizado una fiesta de la democracia interna. Con destino a las tres instituciones hay casi 150 candidatos. Pero a 48 horas de la votación parece que este vigoroso toro democrático se ha vuelto mansurrón, dócil y está afeitado.

Sorprende que a última hora aparezca una lista de favoritos enviada por el PSM a sus afiliados y simpatizantes, dándoles instrucciones claras de a quien votar en los puestos que tienen posibilidades de alcanzar escaño y por riguroso orden, sin desviarse un milímetro. Analizando este listado se ve que en realidad nos encontramos con los modos y maneras de siempre a la hora de organizar un congreso. Todo atado y bien atado de antemano.

Las listas reales ya han sido elaboradas por la cúpula en sus puestos más importantes. En consecuencia, se pide a los afiliados e inscritos de confianza que hagan un acto de refrendar lo acordado, no de elegir en libertad. Es decir, a la hora de la verdad, hacer prácticamente lo de siempre: bendecir y aplaudir.

Los nervios del pacto PSM-IV se han desatado  hace pocas fechas. En principio consideraban a Esquerra Republicana como un partido apéndice y con poco peso interno a la hora de plantar cara a los candidatos oficialistas. Pero al llegar noticias de que las huestes del animoso líder Joan Lladó ya se acercan a los 2.500 inscritos y que presentan candidatos atractivos, conocidos y con peso social, se han encendido las alarmas. Han sonado las cornetas y el toque de llamada.

De ahí que la lista de recomendados haya sido repartida por toda Mallorca a un ritmo vertiginoso. La instrucción parece clara: las gentes invitadas por  Esquerra; independientes, científicos, líderes de los combativos docentes, dirigentes del movimiento ciudadano de usuarios o personas comprometidas en la batalla contra el TIL, han de ser reducidos a recovecos donde jamás podrán salir elegidos. La vanguardia de la sociedad civil que ha decidido acercarse a Més para dar la cara en las primarias se verá marginada.

Todo indica que la cúpula del PSM y sus deseos será la gran vencedora de las elecciones internas del sábado. Pero nadie debe olvidar que unas primarias abiertas a todos los ciudadanos y la potenciación del movimiento asambleario significan libertad absoluta, libertad sin límites ni cortapisas, paso previo a la transformación social.  Este ha de ser el distintivo de la izquierda del siglo XXI. Este es el sello del éxito electoral, de la victoria cuando llegue la hora de las elecciones. Por contra, las listas de favoritos y recomendados suelen ser la antesala de la derrota. Y más en los tiempos que corren.

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