Pedirá el correspondiente permiso a Delegación del Gobierno
Miércoles 20 de agosto de 2014
Cort ha tomado la decisión de pedir permiso a Delegación del Gobierno para instalar cámaras de vigilancia en diferentes zonas de Palma para evitar los ataques de los graffiteros. En los últimos años estas bandas organizadas se han movido por toda la ciudad con casi total impunidad ya que la Policía Local cuenta con pocos medios para luchar contra esta lacra que ha llevado a zonas como el Casco Antiguo a una degradación intolerable ahora que la ciudad aspira a que sea declarado Patrimonio de la Humanidad.
El concejal de Seguridad Ciudadana de Cort, Guillem Navarro, ha confirmado a mallorcadiario.com que "el Ayuntamiento pedirá el correspondiente permiso a Delegación del Gobierno para la instalación de estas cámaras". De hecho, según la normativa vigente, las competencias corresponden a Delegación, pero se da por seguro que no habrá ningún problema, ya que en su momento concedió la anuencia para que se ubicasen en la Platja de Palma.
Navarro afirma que "de hecho ya tenemos algún apoyo de cámaras. En el Casco Antiguo hay un par y también aprovechamos las de tráfico, pero no es suficiente. Es necesario que haya más apoyo de este tipo si queremos mejorar la imagen de Palma".
Como es lógico, Cort no dirá donde se encuentran "exactamente" las cámaras para no alertar a las bandas de graffiteros, "que están muy organizados", según Navarro. El edil tiene alguna duda en el sentido de que "tal vez haya ciudadanos a los cuales no les guste tanta vigilancia, pero pensamos que la mayoría será comprensiva. A la vista está del gran perjuicio que se está causando a Palma. Hay que actuar".
Aunque las cámara serán de gran ayuda, no será suficiente. Se sabe que los graffiteros se ponen capuchas y sudaderas para actuar sin ser identificados y mientras unos pintarrajean lo que les viene en gana, otros vigilan. Por tanto, la Policía Local se sumará a la labor de vigilancia de una manera más activa que ahora. Cort no ha hecho públicos los lugares de los cuales se responsabilizarán estas patrullas "para no dar pistas", pero entrarán en acción.
Respecto a incrementar las sanciones a los que sean pillados in franganti, el Ayuntamiento no es en principio partidario de aumentar el castigo, ya que "subir mucho las multas supone que luego busquen mil excusas para no pagar". Creen más efectivo imponer una sanción de 300 euros que sí han de ser abonadas forzosamente.
Un punto importante de la ofensiva graffitera es que los comerciantes han de pagar de su bolsillo el repintado de sus barreras de cerramiento. En este sentido, Guillem Navarro explica que "si tienen que haber ayudas públicas en este aspecto depende de Comercio. Ya han habido reuniones en este sentido".
TEMAS RELACIONADOS:
Noticias relacionadas