Cuando el mundo del cine todavía no se había recuperado de la reciente defunción de la actriz más longeva de la época dorada de Hollywood, Olivia de Havilland, este viernes llora la muerte de uno de sus directores más aclamados, Alan Parker, el artífice de éxitos de la gran pantalla tan significativos como ‘El expreso de medianoche’, ‘Arde Mississippi’, ‘Fama’ y ‘Evita’.
Nacido en el barrio londinense de Islington, no muy lejos de la casa donde residía en la década de los 60 el dramaturgo Joe Orton cuando fue asesinado a martillazos por su pareja, el cineasta británico tenía 76 años y su fallecimiento se ha producido después de un largo periodo de enfermedad.
El primer largometraje dirigido por Parker fue ‘Bugsy Malone’ (1975), una farsa en clave de cine negro en la que los personajes infantiles asumen el papel de mafiosos y en cuyo reparto figuraba una entonces jovencísima Jodie Foster. Dos años más tarde, consiguió su primer gran éxito: ‘El expreso de medianoche’, un drama carcelario que causó furor en su época por la crudeza de sus imágenes y que, según el propio director reconoció en su momento, era el título que más apreciaba de toda su filmografía.
UNA CARRERA ECLÉCTICA, CON PREDILECCIÓN POR LOS MUSICALES
Aunque su trayectoria fue ecléctica y abarcó géneros muy diversos, Parker era un gran aficionado al cine musical, y demostró su talento para este tipo de producciones con ‘Fama’, película que le brindó 2 Oscars y 6 nominaciones de la Academia de Hollywood, además de 4 candidaturas a los Globos de Oro. La repercusión del film alcanzó tal dimensión que, a principios de los 80, se rodó una también exitosa serie de televisión con el mismo título y en la que se mantuvieron algunos de los personajes y situaciones creados por Parker en su largometraje.
En 1984, el cineasta de Islington rodó ‘Birdy’, con la que ganó el Gran Premio del Jurado del Festival de Cine de Cannes, y, poco después, dirigió a Robert de Niro y Mickey Rourke en otro de sus títulos más celebrados, ‘El corazón del ángel’, cuyas explícitas escenas de sexo y violencia merecieron la censura del organismo que se encarga de clasificar la idoneidad de las obras cinematográficas en Estados Unidos.
A finales de la década de los 80, Parker optó por el drama racial con ‘Arde Mississippi’, que le valió otras siete nominaciones al Oscar de las que se acabó llevando la de Mejor Fotografía. Ya en los 90, fue el turno de otro musical, ‘Evita’, con nada menos que Madonna dando vida a la primera dama argentina. El film logró tres Globos de Oro, uno de ellos el de Mejor Película.
Dibujante y escritor, además de cineasta, Alan Parker recibió el título de ‘Sir’ en 2002, y, algunos años antes, en 1998, se hizo acreedor a la prestigiosa distinción ‘Michael Balcon’ por su contribución al desarrollo del séptimo arte en Reino Unido.