Maruja Alfaro, una figura de renombre de la escena teatral y artística en Mallorca, ha fallecido a los 93 años. Alfaro, nacida en Barcelona en 1930 y trasladada a Palma cuando tenía 10 años, deja un gran legado en el mundo de la interpretación, campo en los que brilló con luz propia.
Desde muy joven, Maruja mostró un talento innato para las artes. Su carrera comenzó en el ámbito teatral, donde rápidamente destacó por su versatilidad y pasión. Fundó la Compañía Zanoguera-Alfaro junto a su esposo, convirtiéndose en un referente del teatro en Mallorca. Su trabajo en la compañía no solo se limitó a actuar; también dirigió y produjo numerosas obras que reflejaban la riqueza cultural y social de la isla.
A lo largo de su carrera, Alfaro fue honrada con diversos premios, entre los cuales destacan el Premi Ramon Llull del Govern Balear en 2001, el galardón honorífico a la Trajectòria Professional otorgado por la Associació d’Actors i Actrius de les Illes Balears (AAAPIB) en 2006, y el Premio Jaume II concedido por el Consell de Mallorca en 2007.
Fue una figura central en la promoción cultural de Mallorca, participando en diversas iniciativas y proyectos que buscaban fomentar el arte y el teatro en la comunidad. Su legado perdurará no solo en sus obras, sino también en la inspiración que dejó en las generaciones futuras de artistas y actores.