La Fiscalía de Baleares pide nueve años y medio de prisión para un hombre acusado de un delito continuado de abuso sexual a su hija de 20 años en el domicilio familiar de Palma.
Entre el 9 de agosto y mediados de septiembre de 2020, el procesado, A.J.L.O., originario de Paraguay, realizó tocamientos, roces y comentarios "con una evidente actitud libidinosa" a su hija, nacida en el año 2000, según el escrito del Ministerio Público.
El acusado se sentará en el banquillo de los acusados de la sección primera de la Audiencia Provincial de Palma este viernes a partir de las 9:30.
Según el relato de la Fiscalía, en varias ocasiones el hombre rozó y tocó el pecho, los genitales y otras partes del cuerpo de su hija, a la que llegó a introducir varios dedos en la vagina.
También rozó y apretó sus genitales contra el cuerpo de la víctima, que al menos una vez le notó que tenía una erección.
La joven ya había sido víctima de abusos sexuales por parte de la pareja de su madre cuando apenas tenía cinco años. Bajo este pretexto, su padre le decía que la iba a ayudar a superar el trauma, a "sentirse mujer" y a aprender a masturbarse.
En una ocasión en la que los dos estaban solos en casa, el acusado se quedó en calzoncillos e intentó quitarle la ropa a ella mientras le decía "no te preocupes, no te voy a hacer nada, solo voy a enseñarte".
En otro episodio, el padre abrazó por la espalda a su hija, respirando cerca de su cuello, y, ante su actitud esquiva, le dijo: "No seas mala, esto a mí me da la vida".
Después de todos estos hechos, le pidió a la joven que no contara nada de lo sucedido porque nadie lo entendería y porque no quería ir a la cárcel, según el Ministerio Público.
El 15 de septiembre de 2020, la hija decidió abandonar el domicilio familiar, y desde febrero de 2021 comenzó a recibir tratamiento psicológico en la Fundación Ires.
Como consecuencia de estos hechos, la joven presenta trastorno de adaptación con ansiedad, estado de ánimo deprimido y una disfunción sexual.
Un auto judicial prohibió en junio de 2021 al encausado acercarse a menos de 200 metros y comunicarse con ella.
La Fiscalía pide para A.J.L.O. una pena de cárcel de nueve años y seis meses por un delito de abuso sexual con la agravante de reincidencia, además de la libertad vigilada durante otros diez años.
También solicita que se le imponga una orden de alejamiento por 13 años, así como el pago de una indemnización de 50.000 euros en compensación por los daños morales y secuelas sufridos por la víctima.