Según ha informado el Ayuntamiento en un comunicado, la previsión es que en los dos próximos meses se sumen a la plantilla otros 28 conductores más.
El consistorio resalta que el refuerzo de personal redundará en la mejora de la calidad y la cobertura del servicio de transporte público de la capital balear.
Además, la dirección de la EMT se plantea durante esta legislatura completar la electrificación de la flota de autobuses y construir una nueva sede en el polígono de Son Rossinyol.