En un momento marcado por los nuevos retos a los que se enfrenta el sector cárnico, Grupo Cooperativo Cajamar vuelve a brindar su apoyo a esta industria como patrocinador principal de Meat Attraction 2025.
Este encuentro, organizado por Ifema y la Asociación Nacional de Industrias de la Carne (ANICE), proporciona una plataforma esencial para promover la actividad comercial internacional y generar oportunidades de negocio.
De esta manera, como entidad financiera de referencia del sector agroalimentario, Cajamar muestra su compromiso con uno de los sectores industriales estratégicos de nuestro país en su apuesta por la innovación, la calidad y el desarrollo sostenible, al mismo tiempo que promueve la interacción de los profesionales cárnicos con el objetivo de que puedan compartir experiencias, conocimiento y soluciones a los desafíos que se plantean en el momento actual.
Durante estos días, Fundación Grupo Cajamar ha celebrado la jornada el “Estado de la transformación digital de la industria cárnica”, en la que se ha abordado la situación del sector en España en materia de digitalización y cómo las empresas están incorporando nuevas herramientas digitales para la mejora de su competitividad. La apertura de la sesión ha corrido a cargo del director Comercial de Cajamar, Francisco Martínez, y del director general de ANICE, Giuseppe Aloisio.
A continuación, el director de Innovación y Desarrollo Agroalimentario de Cajamar, Manuel Lainez, ha presentado “El estado de la transformación digital en la industria cárnica”. Se trata de un análisis pormenorizado de los resultados del Observatorio de la Digitalización del Sector Agroalimentario Español, realizado por Cajamar para el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), donde se muestra que más del 60 % de las industrias cárnicas consultadas cuenta con una estrategia de digitalización.
Este porcentaje se incrementa a medida que aumenta el tamaño de la empresa. La automatización de tareas está presente en las líneas de algo menos de un tercio de las empresas, siendo menos frecuente el empleo de brazos robóticos y robots. Los deseos de robotización se concentran en las tareas con menos valor añadido, como son la limpieza, desinfección y mantenimiento, seguidas de los procesos de corte y deshuesado, entre otras, así como las de embalaje, empaquetado y envasado.
Por su parte, los sensores, que son la base de los procesos de transformación digital, se valoran en todas las áreas de la actividad, destacando especialmente las relacionadas con la caracterización del contenido de las materias primas, la identificación de lotes y productos, y la aplicación de la colorimetría al proceso de producción o control de calidad de los derivados cárnicos.